lunes, 8 de octubre de 2012

Se me sube la silencio una tonada

Inútilmente     trato de matarla

de hacerla trozos de aire

de exorcizar su rito:

    Infernal la falta de tus ojos


                                                                             Nada basta


Es la ausencia en grito

la soledad herida y moribunda

la enfermedad enferma en tus no labios

la locura posesa  de cordura

el instante sangrante de lo eterno

el torcido reverso de la dicha

                    y eres TU


domingo, 7 de octubre de 2012

Desciendes

Lluvia        Mar


Despacio el inframundo

gotea desde la ausencia

para servirse mis ansias en tumulto

y allagarse lágrima

     y ceñirse lluvia

         y poblarse noche

             y enseñorearse infierno


Espina del abismo

el corazón me habitas

cabalgas en latidos

a ritmo contraluna


          Nada más sé

que la infinita provisión de soles muertos

estrellas tumefactas

inagotable hastío

pleamar de SOLEDAD

Diosa        Tempestad

Primigenia vulva que se nutre

de la savia flor de mis ensueños
                 
                 Mar rotundo:

Sálvame del Dios Amargo

-padre de Caín y las envidias-

que no se sabe muerto

y me castiga...

sábado, 6 de octubre de 2012

Prófugo de mi
retorno
rosario de lápidas al alma
y el corazón -escoba de cenizas-
plañideramente tras mis pasos
claveteado de duelos y en mortaja
¿Qué fue de los frutos imparidos?
Semillas enquistadas
metástasis
palabra atragantada
arcadas de silencio
vómito de estrellas putrefactas:
Blasfemias a un dios muerto...

Súbitamente

Súbitamente...

Un fervor de ti llena mis labios

Marea de luz 

el corazón me inundas 

y me dejas naufragio

Premura de tus ojos

jueves, 13 de septiembre de 2012

La palabra

argamasa inacendrable

fuego nunca menguante

Piedra líquida

                          insujeta

                                       inasible

                                                     inatrapable...

sábado, 11 de febrero de 2012



Dónde quedó la fragua de los besos


el cenit de cuerpos que naufragan


el temblor de mundos


la celestial locura


el instante de llama y cataclismo...

¿Dónde estás?